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A Domingo F.M, de 25 años de edad, le han condenado
a pagar una multa de 1.502€ a la Protectora de Tarragona
que sufrió la mutilación y posterior muerte
de 15 de sus perros acogidos.
A Domingo F.M, de 25 años de edad, el Juez le considera
mentalmente perturbado y califica de trastorno esquizofrénico
que le apartó de la realidad el motivo por el
cual actuó así.
A Domingo F.M, de 25 años de edad, a quien se considera
con las capacidades anuladas en el momento de
cometer aquella terrible barbarie, se le envía a que
siga un programa formativo (¿de qué?)
en un centro psiquiátrico...
A Domingo F.M, de 25 años de edad, lo colgaba yo por
donde me sé del mismo olivo donde torturó, mutiló
y dejó morir desangrados a 15 animales inocentes...
Domingo F.M, de 25 años de edad, no tendría
tan anuladas sus capacidades cuando fue capaz de llegar hasta
la protectora, abrir el recinto, penetrar en él, sacar
a 15 perros (no uno ni dos, sino 15), atarlos a un árbol
y cometer la salvajada que cometió, para después
irse tan tranquilamente... Ahora me dirán : ¿Pero
en qué cabeza cabe eso? En la de un demente, obviamente...
No estaba apartado de la realidad, no! 15 perros
aullando de dolor y angustia no pudieron alejarle de la atroz
realidad que estaba cometiendo. ¡Quien está apartado
de la realidad es el Sr. Juez que ha dictado semejante sentencia!
Pero esto no es hacer justicia.
Una multa y la obligación de seguir un programa formativo
no son castigo ejemplar para una bestialidad de semejante
envergadura. Bestialidad, recordemos, que hizo movilizarse
como nunca antes a este país, que hizo verter ríos
de tinta, que acaparó la atención internacional
en los medios de comunicación, que hizo que se reunieran
más de 600.000 firmas para pedir la tipificación
como delito en el Código Penal de esta clase de actos.
Pero para la Justicia, Domingo F.M, de 25 años de edad,
solo cometió una falta... Y para nuestros
dirigentes del PP, esta falta es un hecho
aislado, con lo cual la multa y el programa de formación
son más que suficiente castigo...
Yo no sé como se lo habrán tomado los de la
protectora de Tarragona, que no podrán olvidar nunca
a sus 15 perritos. Tampoco sé como se le explica a
un niño de 8 años por qué no hay cárcel
para este culpable, tendré que decirle que son
cosas de adultos mientras me odie a mi misma por mentirle...
Cuando Domingo F.M, de 25 años de edad, salga de su
ciclo de formación psiquiátrica, quizás
esté más capacitado para entender lo que hizo,
o no... Puede que se arrepienta, o no... Posiblemente le de
por torturar otro tipo de animales, o... sí, ¿porqué
no decirlo? Seres humanos! Pero como el pobre Domingo F.M
tiene sus capacidades anuladas mientras comete
barbaries, lo más que le puede pasar es que le doblen
la multa por reincidente y le manden a seguir un cursillo
de protocolo...
Mientras tanto, se cumple pronto un año de aquella
barbarie. Los medios de comunicación lo recordarán
en sus telediarios, pero no por respeto a los 15 perros, no,
únicamente porque la sangre vende y aquél
suceso vendió por la sangre derramada de aquellos 15
inocentes. Mientras tanto, quienes amamos a los animales,
quienes lloramos entonces de pena hoy lo hacemos de rabia.
Quienes seguimos asistiendo impotentes al rosario de injusticias
cotidianas que se comenten contra los animales, quienes sí
tenemos nuestras capacidades habilitadas para ejercer nuestro
derecho a la pataleta, nos preguntamos una vez más
cuando cambiarán las cosas en este país...
Cuando miro al cielo me pregunto si entre tantas estrellas,
brillan las de estos 15 perrufos que nunca pudieron entender
que Domingo F.M, de 25 años de edad, tuviera sus capacidades
anuladas mientras los mutilaba fríamente; y que
dejaron este mundo cruel sabiendo que habían muerto
a manos de un hombre, que hubiera debido ser su amigo, porque
un perro no entiende de otra cosa que no sea lealtad y amistad.
Desde esta protesta, vaya mi más cálido abrazo
a los de la protectora de Tarragona, así como mi más
sentido pésame por tan injusta condena. Y a mis amigos
los perros, la certeza de que algún día conseguiremos
justicia para ellos, no sé como, pero lo conseguiremos,
cuando este país se decida a ser civilizado.
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